Ecología y energía: La mochila ecológica.

CERTIFICADOS ENERGÉTICOS

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CERTIFICADOS DE EFICIENCIA ENERGETICA

En nuestro día a día consumimos variedad de productos, cuyo peso energético, el cual es invisible a nuestros ojos, tiene un mayor peso, que lo que vemos del producto en sí. Esto quiere decir que a nuestro entender, la vida de un producto que compramos en cualquier tienda solo dura el tiempo que tardamos en consumirlo y depositarlo en la papelera. Pero esto no es así, y el proceso que queda en la trastienda hace que la vida de dichos productos sea mucho más larga.

Durante el proceso de elaboración desde la obtención de las materias primas hasta que el producto está disponible en la tienda, se ha consumido una gran cantidad de materiales, recursos naturales y energía.

Para que sea más fácil de asimilar expondremos el clico de vida de una lata de refresco.

- En la vida útil de una lata de refresco debemos de incluir la energía necesaria para extraer la bauxita de la mina, transportarla (barco, tren o camión) hasta la fábrica y una vez esté allí fundirla. Un dato importante es que para fundir una tonelada de bauxita es necesario 15MWh de electricidad.

- Tras esto volvemos a consumir energía para transportar el aluminio a la fábrica donde se elaboren las latas, se incorpora la marca y se empaqueta.

- Finalizado este proceso, hay que volverlas a transportar hasta dónde se vayan a rellenar las latas. Aquí las latas ya quedan listas a la espera de ser de nuevo transportadas al punto de venta donde se almacenarán, volviendo a consumir electricidad, gasolina…

- Una vez la lata es vendida y consumida, el envase se transportara a la planta de clasificación de reciclaje e irá a la central de refundición o acabará en el vertedero.

Para simplificar todo este proceso, en los años 90, los alemanes crearon este concepto de mochila ecológica, para cada producto. Donde queda reflejado el total de materiales que se incorporan al producto final durante su ciclo de vida. Por ejemplo, la  mochila ecológica de un ordenador es de unos 1.500kg y la de un coche de 15 toneladas, multiplicando por 10 el peso real del vehículo.

Está demostrado que una familia, consume de forma indirecta a través del consumo de bienes y servicios, más electricidad y combustible de los que usa en casa.

Por lo tanto, si queremos que el peso de nuestra mochila ecológica sea menor, debemos de tener cuidado con la rápida renovación de los productos y buscar el equilibrio entre la eficiencia ganada con las mejoras tecnológicas en el funcionamiento del producto y la energía que se necesita para la elaboración de dicho producto.

 

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